Una vaca lechera, un toro Nelore y un cerdo sobre fondo oscuro
Memoria · Primera edición

Memoria MasterMeat Bolivia 2026

Donde la agropecuaria diseña su futuro

9 y 10 de julio de 2026Dos jornadas
Santa Cruz de la SierraBolivia
Carne · Leche · CerdoTres sectores
Empezar a leer
Lo que se dijo, en cifras
200M USD
Exportaciones anuales récord de carne bovina boliviana.
190M USD
Exporta Bolivia en carne al año, frente a más de 2.000 M USD de Paraguay, con condiciones similares.
950km
Meta de carreteras departamentales recomendada por la CAO para Santa Cruz.
10.000M
Personas que habrá que alimentar hacia 2050, según la FAO.
25% del PIB
Peso del agronegocio con toda su cadena de valor (entre 22% y 25%).
52.600
Controles de nacimiento realizados por Hacienda Nelorí solo en 2025.

Cifras citadas por los expositores durante MasterMeat 2026.

01 · Discurso inaugural

Bienvenidos a MasterMeat

Hoy no solo inauguramos un evento. Hoy afirmamos una visión de país.

El Dr. Herlan Villagómez Valverde durante su discurso en el atril de Fexpocruz
Dr. Herlan Villagómez Valverde, Presidente de Unión Agronegocios, en la inauguración.

Señoras y señores, autoridades nacionales y departamentales, líderes del sector productivo, empresarios, técnicos, productores e invitados especiales:

Hoy no solo inauguramos un evento. Hoy afirmamos una visión de país. Una visión en la que Bolivia se reconoce no solamente por lo que extrae, sino por lo que produce, transforma y proyecta al mundo. Una Bolivia que entiende que el siglo XXI será, cada vez más, el siglo de los alimentos, de la proteína, de la seguridad alimentaria y de la sostenibilidad.

Y en ese escenario, Bolivia tiene una oportunidad histórica.

El mundo demanda alimentos de calidad, sostenibles y trazables. La carne bovina, porcina, avícola, los huevos, los peces, leche y toda la cadena de proteína animal están en el centro de esa demanda.

Bolivia ya comenzó a responder. En los últimos años, nuestras exportaciones de carne bovina alcanzaron cifras récord, superando los 200 millones de dólares anuales y demostrando una tendencia clara de crecimiento, apertura de mercados y competitividad.

Esto no es casualidad. Es resultado de esfuerzo, inversión, aprendizaje y resiliencia.

El agronegocio como opción democratizadora

Por eso, hoy debemos preguntarnos: ¿por qué el agronegocio boliviano representa una alternativa socioeconómica democratizadora?

Porque distribuye oportunidades

A diferencia de las economías extractivas, el agronegocio se extiende por el territorio, integra a productores grandes, medianos y pequeños, genera empleo directo e indirecto y crea valor en cada eslabón de la cadena. Desde el productor primario hasta la industria frigorífica; desde el transportista hasta el exportador; desde el proveedor de genética hasta el técnico veterinario: todos participan. El agronegocio no excluye, integra.

Porque transforma territorio en desarrollo

Donde hay producción eficiente, se necesitan caminos, energía, conectividad, servicios e infraestructura. El campo deja de ser periferia y se convierte en motor.

Porque genera formalidad, trazabilidad y estabilidad

La producción orientada a mercados exigentes obliga a elevar estándares sanitarios, normativos y empresariales.

Porque ofrece una ruta alternativa real para Bolivia

No podemos depender únicamente de recursos no renovables ni de circuitos irregulares. El agronegocio ofrece una salida productiva, legítima, sostenible y con demanda global creciente.

Condiciones para el despegue del sector

Pero reconocer el potencial no es suficiente. Para convertir esta oportunidad en desarrollo real, necesitamos un esfuerzo sistémico.

Empresas tecnificadasCon genética, nutrición, reproducción, trazabilidad y visión empresarial de largo plazo.
Instituciones fuertesCon estadísticas confiables, estándares sanitarios y representación unida.
Exportación más agresivaInteligencia de mercados, diversificación de destinos y marcas país para posicionar la carne boliviana en nichos de mayor valor.
Logística competitivaCorredores de exportación funcionales y menores costos para llegar mejor al mundo.
Proveedores de tecnologíaBiotecnología, digitalización, sanidad, alimentación y manejo productivo.
Industrias conexas modernasFrigoríficos, procesamiento de subproductos, cuero, envases, embalajes y valor agregado.
Academia y cienciaSin investigación aplicada, transferencia tecnológica y formación de capital humano no hay desarrollo sostenible.
Proteína vegetal → animalTransformar la proteína vegetal en proteína animal significa proveer mayor valor por costos logísticos.
Un Estado que dé condicionesNo privilegios: reglas claras, seguridad jurídica, estabilidad normativa, carreteras libres y en buen estado, apertura de mercados, educación aplicada y políticas coherentes.

También necesitamos legalidad y estabilidad social: respeto a la propiedad, cumplimiento de la ley, paz social y fin de los bloqueos que frenan la producción.

La confianza es el principal insumo del desarrollo.

La visión: Bolivia como potencia alimentaria

Si alineamos todos estos factores, Bolivia puede convertirse en un exportador relevante de proteína animal, generando divisas sostenibles, empleo, desarrollo territorial, inclusión económica, progreso con equidad e integración productiva entre oriente y occidente.

Podemos pasar de ser un país que reacciona a las coyunturas, a ser un país que construye su futuro.

Un llamado a la acción

MASTERMEAT no es un evento más. Es un punto de encuentro. Es una señal. Es una invitación.

Una invitación a dejar de pensar en pequeño, a romper barreras mentales y a trabajar juntos: sector público, sector privado, academia, productores e industrias.

Porque ningún actor por sí solo logrará esta transformación. Juntos, sí podemos.

Hoy tenemos tierra, conocimiento, experiencia, mercados y capacidad productiva. Lo que necesitamos ahora es decisión.

Lo que necesitamos ahora es decisión

  1. Decisión para apostar por la producción.
  2. Decisión para confiar en nuestras capacidades.
  3. Decisión para construir una Bolivia que produzca, exporte y prospere.
  4. Una Bolivia donde el campo no sea sinónimo de atraso, sino de oportunidad.
  5. Una Bolivia donde la carne que producimos no solo alimente al mundo, sino que impulse nuestro desarrollo y disminuya la marginalidad social.
  6. Una Bolivia que encuentre en el trabajo productivo su camino más digno hacia el progreso.

Bienvenidos a MASTERMEAT. Bienvenidos al futuro del agronegocio boliviano.

Dios nos bendiga, muchas gracias.

02 · Inauguración

Santa Cruz apuesta por infraestructura, seguridad jurídica y coordinación estatal para impulsar al sector agropecuario

La inauguración de MasterMeat reunió a Gobernación, Alcaldía y Gobierno nacional en torno a una misma agenda productiva.

La inauguración de MasterMeat, organizada por Unión de Agronegocios, convocó en un mismo escenario a los tres niveles del Estado boliviano: el Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz, el Gobierno Autónomo Municipal de Santa Cruz de la Sierra y el Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural, además de la Gobernación Autónoma del Beni, el Gobierno Autónomo Municipal de Trinidad y las principales entidades del sector.

CAOCONFEAGROCONGABOLASOCEBUFEDEPLEADEPORComité Pro Santa CruzFAO
El potencial agropecuario de Santa Cruz y el Beni solo se traducirá en desarrollo real si se resuelven, de una vez, los cuellos de botella en infraestructura, energía y coordinación institucional.El sentir común de los tres discursos, entre productores, veterinarios y exportadores
Juan Pablo Velasco Dalence en el atril de FexpocruzGobernación
Gobernador del Departamento de Santa Cruz

Lic. Juan Pablo Velasco Dalence

“No hay que construir grandes obras, es decisión política, es voluntad política”.

100 kmde carreteras reactivadas en 60 días
950 kmmeta recomendada por la CAO
5.000 kmpor año construye Mato Grosso

El Gobernador del Departamento de Santa Cruz abrió su intervención agradeciendo a las autoridades presentes y dedicó buena parte de su discurso a los efectos del reciente conflicto social en el Departamento. Recordó que, durante los últimos 50 días de bloqueos, los productores cruceños vieron restringida su capacidad de exportar, y relató que viajó a Yacuiba para gestionar salidas alternativas que permitan al sector seguir operando sin depender de los conflictos.

Velasco insistió en que buena parte de las soluciones no requieren grandes obras, sino decisiones políticas. “No hay que construir grandes obras, es decisión política, es voluntad política”, señaló, en referencia a la posibilidad de habilitar nuevos puntos aduaneros o un puerto seco mediante acuerdos binacionales.

El eje central de su discurso, sin embargo, fue la infraestructura vial. El Gobernador contrastó los 23 kilómetros de carreteras departamentales construidos en los últimos cinco años con los 100 kilómetros que su gestión logró reactivar en apenas 60 días y anunció una meta de 950 kilómetros, cifra recomendada por la CAO para el sector productivo cruceño. Para dimensionar la brecha, comparó a Santa Cruz con el estado brasileño de Mato Grosso —con el que comparte 800 kilómetros de frontera—, que construye alrededor de 5.000 kilómetros de carretera por año.

Sobre energía, planteó que atraer inversión en energías renovables —mencionó cifras de hasta 500 millones de dólares en proyectos como Rositas— requiere seguridad jurídica y arbitraje internacional.

Cerró su intervención con una comparación que buscó movilizar al sector: mientras Paraguay exporta más de 2.000 millones de dólares en carne al año, Bolivia exporta apenas 190 millones, pese a tener condiciones de tierra y capacidad profesional similares. Expresó confianza en que, con decisiones alineadas entre los distintos niveles de gobierno, Santa Cruz puede acortar esa distancia.

Carlos Manuel Saavedra Saavedra durante su discursoAlcaldía
Alcalde del Gobierno Autónomo Municipal de Santa Cruz de la Sierra

Ing. Agr. Carlos Manuel Saavedra Saavedra

“Es ley del cruceño la productividad y el trabajo; aquí los sueños se vuelven realidad”.

El Alcalde de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra centró su discurso en el rol del municipio como sede de un evento de esta envergadura y como símbolo de la convivencia entre bolivianos de distintas regiones. Recordó que en la capital cruceña conviven las segundas poblaciones más numerosas de paceños, cochabambinos, tarijeños, pandinos y benianos del país, y sostuvo que ese entramado demuestra lo que sucede cuando los bolivianos trabajan unidos: progreso y bienestar.

Definió MasterMeat como el punto de encuentro del conocimiento, la innovación, la tecnología y el trabajo de miles de mujeres y hombres que sostienen una de las cadenas productivas más importantes del país, y afirmó que Bolivia tiene un potencial enorme para convertirse en un referente internacional de producción de alimentos de calidad, con Santa Cruz en un papel protagónico: el Departamento produce gran parte de la producción agropecuaria nacional, que no solo lleva alimentos a las mesas bolivianas, sino que también genera empleo, exportaciones y oportunidades. Señaló que, desde el Gobierno municipal, cree en el trabajo duro de su gente y en la coordinación entre el sector público y el privado, y que el desarrollo sostenible solo se construye con cooperación, innovación y una visión conjunta de futuro.

Saavedra reconoció que, durante muchos años, Santa Cruz fue excluida de las decisiones nacionales y de los beneficios que un Gobierno comprometido con las regiones puede ofrecer, pero remarcó que ese período llegó a su fin. Destacó que, más allá de las diferencias que puedan existir entre autoridades de distinto signo político, hoy los tres niveles del Estado —nacional, departamental y municipal— comparten la voluntad de coordinar acciones en beneficio de la producción y de la calidad de vida de la población.

Se tomó, dijo, el atrevimiento de hablar también a nombre del Gobernador y del Ministro que representa al Presidente, remarcando que, más allá de eventuales diferencias entre autoridades, todos coinciden en que la gente esté mejor y en que las regiones puedan producir para el bienestar de la población, y que en este nuevo tiempo el trabajo conjunto ya es una realidad. Invitó además a los participantes a sentirse como en casa, señalando que el municipio les abre las puertas para que se sientan un miembro más de Santa Cruz de la Sierra.

El Alcalde extendió una invitación para que MasterMeat continúe realizándose en la ciudad en los próximos años, prometiendo una Santa Cruz de la Sierra “más bonita, más cuidada, con las cosas funcionando”. Cerró retomando un lema tradicional cruceño: “Es ley del cruceño la hospitalidad, pero yo le aumentaría: es ley del cruceño la productividad y el trabajo. Sean bienvenidos a Santa Cruz de la Sierra, la tierra de las oportunidades, donde los sueños se hacen realidad”.

Óscar Mario Justiniano Pinto durante su discursoGobierno nacional
Ministro interino de Desarrollo Productivo y Economía Plural

Lic. Óscar Mario Justiniano Pinto

El sector no reclama favores ni tratos preferenciales, sino condiciones de competitividad equiparables a las de otros países productores.

En representación del Presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, el Ministro interino de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Óscar Mario Justiniano Pinto, saludó al sector productivo como garante de la seguridad y soberanía alimentaria del país, con una mención especial a Herlan Villagómez, Presidente de Unión Agronegocios, y a los representantes de la FAO presentes en el evento, y reconoció públicamente su propio origen dentro de ese mismo sector.

Definió la inauguración de MasterMeat como la muestra de que el futuro de la ganadería se construye con conocimiento, innovación y alianzas estratégicas entre los tres niveles del Estado, retomando así el mensaje planteado minutos antes por el Gobernador de Santa Cruz. Consideró que el evento representa una gran oportunidad al reunir en un mismo espacio a toda la dirigencia del sector, con una visión clara sobre el camino a seguir, y sostuvo que el sector productivo nacional necesita, ante todo, condiciones para desarrollarse.

Justiniano identificó un distanciamiento histórico entre el nivel estatal, el departamental y los productores, al que calificó de “divorcio” que dejó al sector productivo librado a su propia resiliencia durante años. Sostuvo que revertir esa situación exige normativa que simplifique procesos en lugar de entorpecerlos, y subrayó que el sector no reclama favores ni tratos preferenciales, sino condiciones de competitividad equiparables a las de otros países productores.

El Ministro insistió en que Bolivia tiene la capacidad de competir con cualquier país del mundo, siempre que existan reglas claras y, sobre todo, políticas de Estado sostenidas en el tiempo, independientemente del signo político de cada Gobierno. Advirtió que el mundo no espera pagar más solo porque algo se produjo en Bolivia, sino que exige calidad e innovación, y remarcó que ese compromiso debe profundizarse para que el mundo identifique al país como un proveedor serio.

Cerró su discurso reivindicando la imagen pública del sector agropecuario —al que, dijo, en ocasiones se caracteriza desde otros ámbitos como “los ricos, los terratenientes”—, remarcando que se trata del sector que garantiza la alimentación y buena parte de los ingresos del país, que trabaja permanentemente sin esperar nada a cambio, y cuyo único pedido hacia el Estado es no ser perjudicado, sino acompañado. Su mensaje final fue que las condiciones deben estar dadas para que el sector pueda conquistar el mundo y, sobre todo, abastecer el mercado interno, garantizando que las familias bolivianas tengan tres platos de comida al día a un precio adecuado.

Un mensaje compartido

Pese a los matices propios de cada nivel de Gobierno, los tres discursos convergen en un mismo diagnóstico: Santa Cruz cuenta con el potencial para liderar la producción de alimentos en la región, pero ese potencial depende de decisiones políticas concretas —carreteras, seguridad jurídica y coordinación interinstitucional— para cerrar la brecha con países vecinos y consolidar la agropecuaria como motor económico nacional. La inauguración de MasterMeat dejó así, más que un acto protocolar, una hoja de ruta compartida entre Gobierno nacional, departamental y municipal para los próximos años.

03 · Sector productivo y FAO

“El agro no pide privilegios, pide condiciones”

El Presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, y el Economista Jefe de la FAO, Máximo Torero, complementan la visión oficial con la mirada del sector privado y del organismo internacional.

Además de las intervenciones de las autoridades públicas, la inauguración de MasterMeat contó con dos voces que aportaron una perspectiva complementaria. Entre resiliencia, reconocimiento al productor y una mirada global sobre el futuro de la ganadería, ambas exposiciones reforzaron el mensaje central del evento: producir en Bolivia exige condiciones, pero también visión de largo plazo.

Klaus Frerking Adad con sombrero durante su discurso
Presidente de la CAO

Lic. Klaus Frerking Adad

El agro no pide privilegios, pide condiciones para trabajar.

El eje de su discurso fue un homenaje al productor boliviano. Frerking definió MasterMeat no como un simple evento inaugural, sino como una celebración de “una manera de vida”: la de quienes, según describió, enfrentan cada año sequías, inundaciones, incendios, enfermedades animales, mercados cambiantes y escasez de combustible, y aún así deciden seguir produciendo.

El Presidente de la CAO abrió su intervención con un saludo extendido a las autoridades presentes —al Ministro Óscar Mario Justiniano, a quien recordó como expresidente de CONFEAGRO y de la propia CAO; al Gobernador del Departamento de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco; al Alcalde de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Juan Manuel Saavedra; al Gobernador del Departamento del Beni, Tito Egüez— y a representantes de instituciones del sector como CONGABOL, FEDEPLE, ADEPOR, UNIÓN AGRONEGOCIOS, el Comité Cívico Pro Santa Cruz y autoridades del SENASAG.

Recordó que, durante las últimas semanas, el país atravesó bloqueos, escasez de combustible y dificultades logísticas que interrumpieron las cadenas de suministro, pero destacó que, pese a ello, ganaderos, transportistas, frigoríficos, industrias, veterinarios y comerciantes lograron que el alimento siguiera llegando a las mesas bolivianas.

El Presidente de la CAO insistió en que detrás de cada corte de carne hay familias que madrugan, trabajadores que no conocen feriados y generaciones enteras que han dedicado su vida a producir alimentos “con esfuerzo, conocimiento y amor por la tierra”. Sostuvo que MasterMeat representa ese espíritu: innovación, genética, tecnología, sanidad, sostenibilidad y apertura al mundo, y que Bolivia tiene condiciones reales para convertirse en una potencia agroalimentaria si logra garantizar tres elementos: estabilidad, reglas claras y confianza para seguir invirtiendo.

Dirigiéndose directamente a las autoridades presentes, Frerking valoró su presencia en el evento como una señal de cercanía con un sector que, dijo, genera alimento, empleo, divisas y desarrollo. En nombre de la CAO, remarcó que los grandes desafíos del país no se resuelven desde la confrontación sino desde el diálogo y la construcción de acuerdos y enumeró las condiciones que el sector necesita recuperar: certeza, libre circulación, seguridad jurídica, combustible oportuno, infraestructura y, sobre todo, decisiones políticas concretas.

“El agro no pide privilegios, pide condiciones para trabajar”, resumió, subrayando que cuando el productor produce, avanza el transporte, avanza el comercio, se generan empleos y crece la esperanza del país en su conjunto. Cerró su intervención con un homenaje a los hombres y mujeres del campo boliviano que, según dijo, sostienen la seguridad alimentaria del país en silencio, sin aparecer en titulares, y llamó a seguir apostando por la ciencia, la innovación y la sostenibilidad como camino para que la carne boliviana continúe conquistando mercados internacionales.

Máximo Torero Cullen durante su exposición
Economista Jefe de la FAO

Dr. Máximo Torero Cullen

En el siglo XXI, la riqueza ganadera se medirá por el conocimiento incorporado en cada animal.

El Economista Jefe de la FAO situó su discurso en una escala global. Planteó la pregunta que, a su juicio, definirá el futuro de los sistemas agroalimentarios en las próximas décadas: ¿Cómo alimentar de manera saludable a una población mundial que rondará los 10.000 millones de personas hacia 2050, en un contexto de riesgos crecientes, mayor incertidumbre y recursos naturales cada vez más limitados?

Torero cuestionó la manera en que suele plantearse el debate sobre la ganadería, presentado con frecuencia como una dicotomía entre producción y sostenibilidad, o entre alimentos de origen animal y de origen vegetal. Para el Economista de la FAO, la pregunta correcta no es esa, sino cómo construir sistemas agroalimentarios sostenibles capaces de responder a realidades nutricionales, económicas y ambientales muy distintas entre países. Citó evidencia científica según la cual ningún alimento por sí solo constituye una dieta saludable, y explicó que los alimentos de origen animal cumplen un rol distinto según el contexto: mientras en países de altos ingresos el desafío es moderar el consumo, en regiones como el África subsahariana —donde persisten altos niveles de desnutrición infantil y deficiencias de hierro, zinc y vitamina B12— esos alimentos son clave para la nutrición, especialmente durante los primeros mil días de vida.

El Economista Jefe de la FAO recordó que más de mil millones de personas dependen de la ganadería para parte o la totalidad de sus ingresos, y que para millones de pequeños productores el ganado constituye su principal activo económico: una forma de ahorro, un seguro frente a la crisis y una vía de salida de la pobreza. Advirtió, sin embargo, que el entorno en que operará la ganadería en las próximas décadas será profundamente distinto, marcado por riesgos que ya no ocurren de forma aislada, sino que se acumulan y se potencian entre sí: cambio climático, enfermedades transfronterizas, tensiones geopolíticas y volatilidad financiera.

Según las proyecciones conjuntas de la OCDE y la FAO que citó Torero, la demanda mundial de productos pecuarios seguirá creciendo, impulsada por el aumento de ingresos y la urbanización en Asia y África. Pero, a diferencia del pasado, ese crecimiento ya no estará sostenido por precios más altos —que se prevén estables en la próxima década—, sino por mejoras sostenidas en productividad. Por eso, sostuvo, la próxima gran transformación del sector ganadero no vendrá de más insumos, sino de más conocimiento: genética, sanidad animal, nutrición de precisión, inteligencia artificial, sensores, monitoreo remoto y trazabilidad, acompañados de inversión en las personas que deben aplicar ese conocimiento.

Torero también se refirió a las brechas de productividad entre regiones —un trabajador agrícola de una economía desarrollada genera más de 20 veces el valor agregado de uno en buena parte del África subsahariana— y planteó que cerrarlas es una de las mayores oportunidades para reducir la pobreza rural en la próxima década. Sobre sostenibilidad, argumentó que el debate no debería limitarse a las emisiones de gases de efecto invernadero, sino centrarse en cómo producir mejor: mejora genética, alimentación de precisión, manejo de pasturas y de nutrientes. Estos factores ofrecen, según explicó, oportunidades concretas para reducir la intensidad de emisiones sin resignar producción.

Cerró su intervención con una reflexión: durante siglos la riqueza ganadera se midió por el tamaño de los rebaños; en el siglo XXI, afirmó, se medirá por el conocimiento incorporado en cada animal, cada producto y cada decisión. Si el sector logra esa transformación, concluyó, la ganadería dejará de entenderse solo como una actividad productiva para convertirse en uno de los pilares de sistemas agroalimentarios capaces de reducir la pobreza, mejorar la nutrición y adaptarse al cambio climático.

Dos miradas, un mismo horizonte

El discurso de Frerking, centrado en el reconocimiento al productor boliviano y en las condiciones inmediatas que el sector necesita del Estado, y la intervención de Torero, con una mirada de largo plazo sobre el futuro global de la ganadería, se complementan con los mensajes de las autoridades nacionales, departamentales y municipales recogidos en esta misma edición. El resultado es un panorama compartido: Bolivia tiene el potencial humano, natural y productivo para consolidarse como referente agroalimentario, siempre que sepa combinar estabilidad política, inversión en conocimiento y compromiso con la sostenibilidad.

04 · FAO y Beni

“Un futuro construido por las personas”: FAO y Beni trazan la ruta de la ganadería sostenible

Thanawat Tiensin y Giacomo de’ Besi, de la FAO, y el Gobernador del Beni, Jesús Égüez Rivero, ofrecen una mirada que combina la visión global del organismo internacional con una propuesta de desarrollo regional concreta.

Thanawat Tiensin
Subdirector General y Veterinario Jefe · FAO

Thanawat Tiensin

Los animales representan esperanza.

El Director de la División de Producción y Sanidad Animal de la FAO abrió su intervención con una imagen sencilla: millones de productores en el mundo comienzan su jornada antes del amanecer, enfrentando un clima impredecible y el riesgo de enfermedades, para llevar alimento a las familias. Criado en una granja ganadera, sostuvo que los animales representan esperanza: ingresos, educación para los hijos y un futuro mejor.

Tiensin advirtió que el futuro enfrenta hoy desafíos que ningún país puede resolver solo —cambio climático, enfermedades transfronterizas, resistencia a los antimicrobianos y una demanda creciente de alimentos—, por lo que la FAO trabaja en alianza con gobiernos, productores, ciencia y sector privado.

La FAO presentó el reciente Plan de Acción Mundial para la Transformación Sostenible de la Ganadería, cuyo éxito, dijo, no se medirá en documentos sino en animales más sanos y familias productoras con mejores ingresos. Destacó el liderazgo de Bolivia durante el Año Internacional de los Camélidos 2024-2025 y llamó a aprovechar el actual Año Internacional de los Pastizales y los Pastoralistas, además de invitar a la Conferencia Mundial de la FAO sobre Medidas relativas a Una sola salud en los Sistemas Agroalimentarios, a realizarse en Roma del 21 al 23 de septiembre.

Giacomo de’ Besi
Oficial de Producción Animal · FAO Roma

Giacomo de’ Besi

34%de las proteínas del mundo vienen de alimentos de origen animal
+20%crecerá la demanda de proteína animal hacia 2050

El oficial de Producción Animal de la FAO ofreció una panorámica mundial del sector, con foco en el subsector lácteo. Recordó que los alimentos de origen animal aportan cerca del 34% de las proteínas y el 15% de las calorías que consume el mundo, y repasó el crecimiento de la producción desde el año 2000: más del 60% en carne (liderada por el pollo), casi 80% en huevos y cerca del 70% en leche, con India como mayor productor mundial.

Señaló, sin embargo, enormes brechas de productividad —el rendimiento lechero supera las 4 toneladas por vaca al año en Europa y Norteamérica, frente a menos de 800 kilogramos en buena parte de África— y proyectó que, hacia 2050, la demanda mundial de proteína animal crecerá cerca de 20% respecto a 2020.

Entre los principales desafíos de sostenibilidad mencionó las enfermedades zoonóticas, la resistencia a los antimicrobianos y las emisiones de gases de efecto invernadero, aunque destacó que los rumiantes cumplen un rol único al transformar en alimento pastos y residuos que el ser humano no puede consumir.

Cerró describiendo el trabajo de la FAO a nivel global: más de 350 proyectos ganaderos en más de 80 países, una cartera de inversión conjunta con el Banco Mundial y el FIDA superior a 7.000 millones de dólares y ejemplos concretos de cooperación en Uruguay, Georgia, Bután y África Oriental. Mencionó también el reciente Plan de Acción Mundial para la Transformación Sostenible de la Ganadería, así como el rol de Bolivia como impulsor del Año Internacional de los Camélidos en 2024 y la celebración en curso del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, a la que invitó a los presentes a sumarse con actividades locales.

Jesús Égüez Rivero
Gobernador del Departamento del Beni

Ing. Jesús Égüez Rivero

4.660 MUSD de inversión proyectada hasta 2042
85%de las tierras del Beni ya están tituladas

El Gobernador del Beni abrió su intervención agradeciendo a Unión Agronegocios por el espacio otorgado a su Departamento y presentó la Agenda del Desarrollo del Beni rumbo al Bicentenario 2042, basada en lo que definió como un nuevo modelo económico amazónico, sostenible, con identidad y trazabilidad.

Explicó el origen de la propuesta: hace años, desde la academia, un grupo de benianos comenzó a preguntarse por qué el Beni, pese a su abundancia de recursos naturales, registraba indicadores económicos por debajo de la media nacional. Esa pregunta derivó en un trabajo conjunto con toda la institucionalidad departamental —sectores productivos y sociales— para construir un documento de largo plazo.

Gran parte de su exposición giró en torno a los efectos del reciente bloqueo nacional de 53 días: pese a no bloquear ninguna vía, el Beni quedó aislado y solo pudo sembrarse el 60% de sus 150.000 hectáreas habituales por falta de combustible. Como respuesta, propuso consolidar un corredor norte —con eje en el puerto de Guayaramerín— que ofrezca salidas propias tanto al Atlántico (vía Brasil) como al Pacífico, complementado por el llamado Acuerdo del Mamoré con el estado brasileño de Rondônia para habilitar pasos fronterizos conjuntos.

Égüez Rivero proyectó una inversión de 4.660 millones de dólares hasta el 2042 en carreteras, puentes, puertos y aeropuertos, con la que espera generar 5.000 millones de dólares anuales y elevar el PIB per cápita departamental hasta 5.200 dólares. Mencionó que el 85% de las tierras del Beni ya están tituladas, lo que —sostuvo— brinda seguridad jurídica de base y estimó un efecto multiplicador de entre 15.000 y 20.000 empleos directos e indirectos, en un Departamento del que, según señaló, cerca de 35.000 personas emigraron en los últimos cinco años en busca de mejores oportunidades.

Cerró su intervención definiendo el rol de la Gobernación no como competidor del sector privado ni de comunidades campesinas e indígenas, sino como articulador de políticas claras, garantías jurídicas y control tributario.

Una agenda regional con eco global

La propuesta beniana de infraestructura y producción sostenible y la mirada global de la FAO sobre productividad, nutrición y sostenibilidad ganadera dialogan directamente con los mensajes de las autoridades nacionales y del sector productivo recogidos en esta misma edición: sin integración física, seguridad jurídica y conocimiento técnico, el potencial natural de departamentos como el Beni difícilmente se traducirá en desarrollo. Con esas condiciones, coincidieron los expositores, Bolivia está en posición de responder al crecimiento sostenido que el mundo demandará en proteína animal durante las próximas décadas.

05 · Nuestro evento

Un encuentro que abrió nuevas oportunidades para el sector

Foto grupal del equipo organizador sobre el escenario de MasterMeat

MasterMeat Bolivia 2026 reunió en Santa Cruz de la Sierra a productores, empresas, instituciones y especialistas de los sectores de carne, leche y cerdos. Durante dos jornadas, el conocimiento técnico, la innovación y las conexiones estratégicas marcaron el pulso de un sector que mira hacia el futuro.

La primera edición demostró la fuerza y el potencial del agro boliviano cuando se encuentra en un mismo espacio para compartir experiencias y construir en conjunto.

CarneLecheCerdo
06 · Conferencias magistrales

Tres historias, tres lecciones para el agro

Genética con cuatro décadas de pasión, el pulso del mercado mundial de la carne y una familia empresaria que eligió el perdón.

Luis Fernando Saavedra Bruno en el escenario con la pantalla “40 años de pasión”Conferencia magistral
Lectura de 6 min

“El agro sigue produciendo”: la mirada de Hacienda Nelorí sobre la crisis económica y 40 años de innovación genética

El propietario de Hacienda Nelorí combina un diagnóstico de la coyuntura económica boliviana con el relato de cuatro décadas dedicadas al mejoramiento genético bovino.

Tras agradecer a Unión Agronegocios y a su organizador, Herlan Villagómez, por la organización del evento, el propietario de Hacienda Nelorí dividió su conferencia magistral en dos partes claramente diferenciadas: un análisis crudo de la situación económica que atraviesa Bolivia, y el relato personal de cuatro décadas construyendo uno de los programas de mejoramiento genético bovino más reconocidos del país.

Un diagnóstico sin rodeos sobre la crisis económica

El conferencista Luis Fernando Saavedra abrió con una definición contundente con los más de 50 días de bloqueo que vivió el país, a los que calificó de “criminales” por haber impedido la circulación de ambulancias, enfermos, medicamentos y alimentos hacia la ciudad de La Paz. A ese conflicto se sumó, explicó, un deterioro económico que ya venía arrastrándose: citó proyecciones del Fondo Monetario Internacional que anticipan una contracción del PIB boliviano del 3,2% para 2026, resultado combinado del bloqueo y de dos décadas de escasa inversión en exploración hidrocarburífera, que hoy se traduce en escasez de diésel y, según advirtió, pronto también de gas.

Sobre la política económica del Gobierno actual, identificó tres objetivos: estabilizar la inflación, sostener el nuevo esquema de tipo de cambio flexible y abastecer de combustible al país, este último aún sin resolver. Explicó que alcanzar esos objetivos requiere financiamiento internacional, lo que depende de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional cuyas condiciones —tipo de cambio flexible, reducción del déficit fiscal y ajuste del precio de los combustibles hacia el 2027— ya están parcialmente en marcha. Cuestionó, sin embargo, la decisión del Gobierno de mantener los subsidios a los combustibles hasta enero de 2027, por considerar que esa medida alienta el contrabando hacia países vecinos.

De concretarse el acuerdo con el FMI, señaló, Bolivia podría recibir entre 2.500 y 3.000 millones de dólares en apoyo a la balanza de pagos, lo que a su vez destrabaría créditos adicionales del Banco Mundial, el BID y la CAF. A ese conjunto de recursos lo definió como “el viento de cola” que el país necesita para salir de la crisis, aunque remarcó que se trata, antes que nada, de un problema político: sin acuerdos mínimos entre la clase política para impulsar reformas estructurales —cambios constitucionales, nueva ley de hidrocarburos, ley de minería, ley de inversión, seguridad jurídica y cierre de empresas estatales deficitarias—, ninguna recuperación económica será sostenible en el tiempo. Llamó a los productores a exigir activamente esos acuerdos.

En ese contexto de incertidumbre, subrayó el papel estratégico del agronegocio boliviano. Argumentó que el sector, “ninguneado” durante más de 20 años y sin medición oficial por parte del INE, representa entre el 22% y el 25% del PIB del país si se considera toda su cadena de valor —frente al 16% que reconoce la cifra oficial del PIB agropecuario—, además de un tercio del empleo nacional y una porción central de las exportaciones bolivianas: soya, aceite, quinua, carne bovina, castaña, azúcar y otros productos. Destacó que el agronegocio es, de todos los sectores productivos, el que puede contribuir más rápido a la recuperación económica del país, por tener ciclos de producción mucho más cortos que la minería (más de cinco años) o los hidrocarburos (más de ocho), aunque insistió en que ese potencial requiere mayor inversión en riego, semillas mejoradas, agricultura de precisión y, sobre todo, reglas claras y seguridad jurídica.

40 años construyendo genética: la historia de Hacienda Nelorí

La segunda parte de la conferencia estuvo dedicada al recorrido personal del ganadero al frente de Hacienda Nelorí. Recordó sus inicios con ganado pardo suizo en las pampas de Colpa y una anécdota que marcó su aprendizaje: tras sembrar 500 hectáreas en su estancia El Porvenir, a orillas del río Yapacaní, invitó a su tío, el reconocido ganadero Noel Kempff Mercado, a evaluar su trabajo. Este le señaló que estaba “dando de comer locro sin charque”, en referencia a tierras pobres con pasturas de bajo contenido proteico. De esos errores iniciales surgió, según relató, el descubrimiento de que la raza Nelore era la más adecuada para las praderas tropicales de la región y la cría extensiva.

El expositor definió ser ganadero como “un modo de vida”: una historia que amanece con el sol, hecha de esfuerzo diario, fe en la cosecha y trabajo constante en el campo. Contó que sus inicios con la raza Nelore se remontan a 40 años atrás, con matrices provenientes de la cabaña BR de Brasil seleccionadas por un colega ganadero, y que en estas cuatro décadas la actividad se profesionalizó de forma notable: comparó los pesos de destete y de canal en frigorífico de hace 40, 20 años y la actualidad, con mejoras sostenidas que hoy permiten que la carne bovina boliviana sea competitiva a escala internacional.

Repasó los hitos de innovación de Hacienda Nelorí: inseminación artificial de todo el plantel desde 1988, incorporación temprana de transferencia de embriones y fecundación in vitro, uso de programas computarizados de mejoramiento genético, trazabilidad bovina, producción de clones, ultrasonografía para selección y exportación de embriones congelados a Guatemala. Solo en 2025, la hacienda realizó más de 52.600 controles de nacimiento y cerca de 23.000 registros genealógicos definitivos ante la Asociación Boliviana de Criadores de Cebú (ASOCEBU), además de producir 580 animales por fecundación in vitro. Explicó que ese nivel de selección genética implica también descarte: solo una parte de los animales producidos reúne los requisitos para llegar al mercado como reproductores o matrices mejoradoras. Mencionó, además, exportaciones de animales vivos a Brasil y Perú y de embriones a Ecuador.

Contó que el diseño estratégico de sus estancias siguió el consejo de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA): mantener un plantel élite en una propiedad y un plantel multiplicador de menores costos en otra. Así nació el nombre Nelorí —de “Ne-lor”, por la raza Nelore y “rí”, lugar en guaraní—, ubicada a 50 minutos de Santa Cruz, en el cantón Yapacaní de la provincia Guarayos, junto al río Yapacaní. Relató también la ampliación posterior de su operación al complejo Carmen de Ruiz, adquirido en 1995 tras leer un artículo de la revista “The Economist” que identificaba al centro-oeste brasileño y su periferia boliviana como una de las regiones con mayor proyección de crecimiento del mundo, gracias a la combinación de recursos naturales y una población en condiciones sanitarias favorables. En ese complejo, señaló, la escala alcanzada permite aplicar con alta confiabilidad programas de mejoramiento genético desarrollados por EMBRAPA, Geneplus y PMGZ.

El expositor cerró remarcando que su principal activo no es el ganado sino su equipo humano y subrayó el compromiso de Hacienda Nelorí con el bienestar de sus trabajadores, las comunidades donde opera y el manejo ambiental sostenible de la tierra. Dirigiéndose especialmente a los jóvenes ganaderos, citó una reflexión de Dale Carnegie sobre el desánimo y el fracaso como peldaños hacia el éxito, y los invitó a sostener la fe, el optimismo, la resiliencia y la pasión en su trabajo. Concluyó afirmando que el mayor legado de Hacienda Nelorí no son los animales campeones que ha producido en 40 años, sino la demostración de que en Bolivia sí es posible producir con excelencia.

Wagner Yanaguizawa expone en el escenario de MasterMeatConferencia magistral
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Perspectiva y tendencia mundial de la proteína animal, con enfoque en ganado vacuno

Precios en máximos históricos, una China que cambia de rumbo y una Sudamérica que pelea por ser el gran proveedor de carne del planeta.

El mercado mundial de la proteína animal atraviesa uno de sus momentos más dinámicos en décadas: precios en máximos históricos, una demanda china que cambia de rumbo, conflictos bélicos que encarecen el combustible y, en medio de todo, una región sudamericana que pelea por consolidarse como el gran proveedor de carne del planeta. Ese fue el diagnóstico de Wagner Yanaguizawa, especialista de Rabobank, durante su exposición sobre las perspectivas y tendencias mundiales de la proteína animal, con especial atención al ganado vacuno.

El panorama productivo de la región, sostuvo el conferencista, presenta un escenario favorable: todo incremento en la producción de carne termina beneficiando tanto a la oferta como a la demanda, en un equilibrio que, cuando funciona, dinamiza al conjunto del mercado. Ese crecimiento, sin embargo, no está exento de amenazas. Yanaguizawa identificó al fenómeno de El Niño como uno de los principales agravantes para la cadena productiva, al golpear directamente la producción de soya, insumo clave para la alimentación animal. Pese a este condicionante climático, sostuvo que distintos productores de carne a nivel internacional podrían capitalizar la coyuntura para impulsar su demanda externa.

El expositor apuntó también a las barreras del comercio internacional como un limitante estructural para el sector. Puso como ejemplo el estancamiento del tratado comercial con la Unión Europea, frenado por exigencias de etiquetado, seguridad alimentaria y otros estándares sanitarios que continúan dificultando el acceso a ese mercado.

En su análisis, la proteína animal se sostiene sobre tres pilares: producción, consumo e innovación, con márgenes que hoy favorecen tanto la oferta como la demanda. No obstante, advirtió que los factores geopolíticos inciden con fuerza en el comportamiento del mercado, afectando incluso a jugadores consolidados como Uruguay y Argentina. A esto se suman los desafíos sanitarios, que —dijo— siguen impactando de forma directa en la producción animal.

Entre los factores que inciden en el comercio internacional, Yanaguizawa mencionó también los conflictos bélicos, como la actual tensión en el estrecho de Ormuz, que por su relación directa con el suministro de combustible afecta a numerosos países. Ese impacto, explicó, se traslada en cadena a la producción de alimentos: el encarecimiento o la escasez de combustible repercute directamente en la alimentación del ganado, elevando los costos de toda la cadena pecuaria.

Del lado del consumo, el panorama es igual de complejo: las condiciones económicas repercuten directamente en el bolsillo del consumidor, mientras la sostenibilidad se consolida como una presión constante sobre toda la cadena. El cambio climático y la gestión de riesgos, remarcó, son hoy pilares ineludibles para la producción pecuaria. Con todo, los factores de demanda en materia de importaciones muestran signos positivos, sostenidos por un monitoreo constante de las cabezas de ganado a nivel regional.

El desafío boliviano: valor y responsabilidad social

Sobre la carne boliviana en particular, Yanaguizawa señaló que el principal desafío pasa por la responsabilidad social empresarial: agregar valor y generar un impacto social positivo en la cadena productiva. Bajo esa lógica, proyectó que la carne boliviana podría posicionarse con precios más altos en los próximos años.

Las proyecciones para el sector bovino nacional no son alarmantes, pero sí ameritan seguimiento: la comparación trimestral muestra que la producción mundial de carne se reducirá de forma significativa respecto a años anteriores, una tendencia que podría prolongarse hasta 2027. Pese a esa caída, la calidad se mantiene y Bolivia podría sostener precios competitivos justamente porque los valores globales están subiendo y se acercan a máximos históricos, impulsados por una oferta ajustada, un consumo resiliente y el incremento en el costo de insumos.

En ese escenario, la competitividad de la región —con Brasil y el bloque del Mercosur a la cabeza— se ve limitada por la falta de acceso al mercado de la Unión Europea. El expositor puso como ejemplo el caso chino: la carne bovina llegó a China a precios más bajos que los de su propia oferta interna, lo que benefició a Brasil y a otros exportadores. Sin embargo, las importaciones chinas de carne bovina cayeron y seguirán en descenso debido a un nuevo sistema de cuotas.

La proteína, que había ganado fuerte valorización, comenzó a perder terreno frente a la carne de pollo, que alcanzó niveles positivos de consumo interno en China, en momentos en que el gigante asiático buscaba reducir su dependencia de la carne brasileña. En ese reacomodo, la demanda de carne porcina resultó beneficiada. Yanaguizawa identificó, además, una oportunidad emergente en la carne de búfalo, que empieza a despertar interés en el mercado internacional como alternativa de abastecimiento; según sus proyecciones, esta categoría podría consolidar su posicionamiento en las importaciones chinas recién a partir de 2029, en un escenario positivo tras las turbulencias registradas en el mercado local chino.

El conferencista dedicó otro tramo de su exposición al mercado estadounidense y latinoamericano, donde ve una oportunidad relevante para Brasil y la región: alimento más barato y mayor disponibilidad de espacio en los corrales han permitido engordar más cabezas de ganado, lo que se traduce en cortes más magros y una mayor prioridad de las vacas por sobre los toros, en busca de cortes más finos para responder a la oferta y la demanda.

El consumidor estadounidense, señaló, se muestra especialmente resiliente, sosteniendo una demanda alta que ha llevado los precios internacionales a niveles no vistos desde 1981, con proyección de cerrar 2026 en máximos históricos. Ese contexto genera una mezcla de preocupación e interés en las grandes cadenas de comida rápida, que ven en los productos latinoamericanos más baratos una alternativa de accesibilidad frente al encarecimiento del mercado.

De cara al futuro, Yanaguizawa estimó que la fuerte oferta actual comenzará a ceder después de 2026, en una tendencia que se prolongará durante los siguientes tres años. Destacó que Brasil y Argentina registraron aumentos significativos en su productividad, una mejora que debería mantenerse en el tiempo, con la carne argentina de primera calidad sosteniendo su posición. Apuntó, además, a la producción de etanol como un factor emergente que podría fortalecer la competitividad de Brasil, al representar una fuente de insumo con potencial para hacer más eficiente la producción de proteína animal.

La producción brasileña, de hecho, batió récords en 2026, consolidando al país como uno de los mayores exportadores de carne de la región. China se mantiene como su principal destino, seguido de Estados Unidos y, en tercer lugar, Chile. El vínculo comercial entre ambos países, sin embargo, no ha estado exento de tensiones: Yanaguizawa recordó que, entre 2019 y 2026, China aplicó múltiples embargos a la carne vacuna brasileña, bajo lo que calificó como excusas y trabas de carácter sanitario y comercial. El año 2021 fue, según su análisis, especialmente perjudicial para las exportaciones brasileñas hacia el mercado chino y constituye hoy un antecedente que genera cautela hacia el futuro.

De cara a los próximos años, el expositor identificó como principal reto la mejora de la percepción internacional sobre la carne bovina brasileña, con miras a posicionarla en categorías de primera calidad o incluso gourmet. Pese a estos desafíos, cerró destacando el enorme potencial que mantiene el mercado brasilero como exportador de carne a nivel mundial.

Yanaguizawa concluyó subrayando que la gestión de riesgos se ha convertido en un punto clave para sostener los márgenes productivos en el mercado regional latinoamericano. En ese sentido, señaló al intervencionismo estatal, los controles de precios y otras medidas similares como factores que continúan incidiendo negativamente en la capacidad de los países de la región para exportar carne hacia mercados externos.

La familia Nishimura en el escenario de MasterMeatConferencia magistral
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Sucesión generacional, el poder del perdón

Hay negocios que se heredan y negocios que se reconcilian.

La historia de la familia Nishimura, contada en primera persona por Shiro y Alessandra Nishimura, pertenece a la segunda categoría: la de una empresa agrícola brasileña que sobrevivió no solo a las crisis del mercado, sino a sus propias fracturas familiares, gracias —según relataron— al perdón y a la fe.

Todo comenzó con Shunji Nishimura, migrante japonés oriundo de Hiroshima y técnico en mecánica, que llegó a Brasil y se instaló en São Paulo. Sus primeros años en el país los pasó trabajando en campos de café. Tiempo después, ya de regreso en Brasil, retomó sus estudios, conoció a la mujer que sería su compañera de vida y comenzó a trabajar junto a un grupo de amigos en un taller mecánico que se convertiría en el sustento de la familia.

De ese taller pasaría al negocio ferroviario, en un contexto de crisis económica productiva que llevó al gobierno brasilero a apostar por el apoyo al sector agropecuario. Fue en ese escenario que llegó a sus manos una espolvoreadora agrícola: Shunji descubrió que podía desarmarla y reconstruirla para hacerla más útil y accesible. De esa idea nació su empresa, concebida desde el inicio con un propósito claro: no dejar a ningún agricultor pequeño sin las herramientas necesarias para trabajar. Tras superar dificultades financieras y mucho trabajo, el negocio logró recomponerse justo cuando Brasil comenzaba a abrirse al mundo.

La máquina de espolvorear original que se usaba en ese entonces era voluminosa y costosa. Fue precisamente esa limitación la que abrió la oportunidad: así nació Jacto, pionera en maquinaria agrícola y creadora de la primera cosechadora de café del mundo, un hito que la posicionó internacionalmente. El legado de Shunji Nishimura fue reconocido más tarde por Keidanren (Japan Business Federation), la principal organización empresarial de Japón.

Shiro Nishimura explicó que, en un primer momento, se dio a entender que su padre había decidido la sucesión tras un distanciamiento con sus hijos. La verdadera razón, aclaró después, fue distinta: un conocido en Japón le había sugerido a Shunji trasladarse a otro lugar. Con el tiempo, la conducción de la empresa quedó en manos de los hijos y fue Jiro —el hermano que más tiempo había trabajado junto al padre— quien asumió como sucesor.

La transición no estuvo exenta de tensiones. Como presidente, Jiro comenzó a dar órdenes al resto de los hermanos, lo que generó fuertes discusiones internas. Nishimura describió la primera generación de la empresa familiar como una suerte de “reinado medieval”: el padre a la cabeza, concentrando propiedad y gestión. Con humor, comparó esa estructura con el mando de un rey.

Con el paso de los años, las legislaciones —tanto en Brasil como en Bolivia, según observó Shiro con sorprendente similitud— comenzaron a regular este tipo de situaciones. Pero antes de esa institucionalización llegaría una crisis mayor: el llamado “Plan Collor”, que impuso una suerte de corralito financiero y congeló los depósitos bancarios del país. De ese período, Shiro Nishimura rescató una frase que —dijo— resume el peligro de las crisis familiares en tiempos económicamente difíciles: “En la casa donde falta pan, todos pelean y nadie tiene razón”.

En 1993 ocurrió un episodio bautizado como el “Pacto de Sangre”: un juramento familiar que, con la mediación del profesor Kojima, permitió a Shunji Nishimura reconciliarse con sus hijos. Ese acuerdo abrió paso a la segunda generación y a un modelo de gobernanza basado en acuerdos entre accionistas. En 1995 se sumó a la historia Renato Bernhoeft, pastor de tradición luterana, que ofició como mediador en la construcción del primer acuerdo formal entre accionistas. Shiro Nishimura recordó a la familia de esos años como “un nido de tensiones” y a Renato como la figura clave que, cuaderno en mano, fue anotando ideas que permitieron destrabar las negociaciones. El primer documento de acuerdo tuvo apenas seis páginas; con el tiempo, y no sin dificultades, se ampliaría a muchas más.

El resultado fue una estructura más democrática, sostenida durante veinte años: cinco de los siete hermanos quedaron como accionistas, cada uno con el 20% de las acciones, con responsabilidades administrativas distribuidas y reportes centralizados hacia los propios accionistas. Ese modelo dio paso, en 2017, al ingreso de la tercera generación.

Fue en ese punto de la exposición donde Alessandra Nishimura tomó la palabra para narrar, en primera persona, una historia de perdón marcada por un período especialmente duro que vivió su padre al frente de la empresa —un momento decisivo para los cambios que vendrían después—.

Alessandra recordó a su abuelo como un ejemplo de superación y como el creador de la primera cosechadora de café del mundo. Pero destacó también una figura menos visible: su abuela, Chieko Nishimura, de la primera generación, a quien atribuyó un rol clave en lo que definió como “gobernanza invisible”: el trabajo silencioso que mantuvo unida a la familia en los momentos más difíciles.

Frente a la crisis, Jiro buscaba una salida, y en medio de esa búsqueda surgió una pregunta que marcaría a la familia: ¿qué es más importante, el trabajo o la familia? La discusión llegó a un punto tan profundo que, según relató Alessandra, su tío Jiro llegó a tener una especie de confrontación con Dios. Alessandra recordó que hacia 1990 la empresa no contaba con ningún esquema de gobernanza corporativa, solo juntas directivas informales. En una reunión decisiva, se comunicó a Jiro que ya no continuaría como presidente. Fue el pastor Renato Bernhoeft quien, una vez más, ofició de mediador, y en 2007 la relación familiar, entonces frágil, comenzó a recomponerse.

Alessandra explicó que, guiada por una intuición personal, notó que la empresa no funcionaba bien internamente y decidió impulsar una búsqueda activa de paz entre los miembros de la familia. Su padre fue, según sus palabras, un entusiasta promotor de esa armonía, apostando por reconstruir el vínculo entre generaciones. La reconciliación con Jiro y el resto de la familia se buscó a través de la oración, con la convicción de que el corazón —y no solo los acuerdos formales— era el camino correcto para resolver la fractura.

Alessandra citó entonces un fragmento de la Primera Carta a los Corintios (13:4-8), del apóstol Pablo, que describe el amor como paciente y bondadoso, ajeno a la envidia, el orgullo y el rencor, capaz de sostenerlo y creerlo todo, y que —según el texto— nunca se extingue. Reconoció que se trata de una meta muy alta, pero subrayó que la familia decidió elegirla conscientemente, en lugar de limitarse a los objetivos genéricos de cualquier empresa.

La gobernanza familiar es conocida como la gobernanza invisible. No aparece en el balance ni en el estado de resultados, y no puede medirse. Sin embargo, sin ella, la familia empresaria no sobrevive.Alessandra Nishimura

La presentación incluyó un video que resumía el recorrido de las dos primeras generaciones de la familia y ponía el foco en el desafío que enfrenta la tercera: continuar un trabajo inconcluso, con la responsabilidad de proyectar a la empresa hacia el futuro. El material cerraba con testimonios emotivos de miembros de la familia, en un tono de gratitud espiritual.

Alessandra recordó que la mayoría de las empresas familiares quiebran, o simplemente desaparecen, por falta de comunicación y por el debilitamiento de los lazos familiares. Rescató, como legado de los fundadores, un decálogo simple que resume su filosofía:

La exposición cerró con un agradecimiento a los seis integrantes de la familia que hicieron posible este proceso de sucesión.

Como consejos finales, Alessandra dejó una serie de reflexiones: las relaciones son la clave para la continuidad de una empresa familiar; los milagros ocurren pocas veces, por lo que el trabajo diario importa más; cada generación es única y merece respeto mutuo; los equipos se fortalecen con personas distintas entre sí; la determinación es esencial para sostener una sucesión en el tiempo; y las crisis, lejos de ser solo una amenaza, son también una oportunidad para volverse más fuertes.

Cerró con una frase que resumió el espíritu de toda la historia: “Todo tiene su momento oportuno; hay tiempo para todo lo que se hace bajo los cielos.”

07 · Charlas técnicas especializadas

Tres salas en simultáneo: Carne, Leche y Cerdo

Durante los dos días del evento, a partir de las 14:00, especialistas y técnicos de nivel nacional e internacional compartieron conocimientos, experiencias y las últimas tendencias aplicadas a cada sector productivo.

Carne

Marmoleo: mucho más allá de la suculencia. Comprendiendo los mecanismos hormonales de la supervivencia

Valeria Cunha Campos Guimarães

La genética que genera dinero: el impacto de la selección de precisión en la rentabilidad de la Ganadería de Corte

Marco Antonio Soares Gambale

Leche

Plan Estratégico Lechero Boliviano para los próximos 5 años

FEDEPLE – ASOCRALE

Exposición de experto invitado de Brasil

Luiz GomesInvitado por Unión Agronegocios y Grupo Sacramento, distribuidor internacional de Urea Pecuaria Protegida (NITROPEC)

Cerdo

Modelo matemático, su aliado financiero

Marcino Pereira JuniorDe Heus

Transformación del sector Porcícola Colombiano

Jeffrey Oswaldo Fajardo LópezPresidente Ejecutivo de Pork Colombia
08 · Nuestros aliados que impulsan

Gracias a quienes hicieron posible la primera edición

Nos vemos el 8 y 9 de julio de 2027

La cara de felicidad y satisfacción de todos los que asistieron era el elemento común al cierre de la primera versión del MasterMeat Bolivia. Todos hicieron la promesa de volver el próximo año a disfrutar de dos jornadas de reflexión sobre la pasión de todos: producir de manera sustentable para alimentar Bolivia y el mundo.

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Fecha estimada de la segunda edición